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Jan 09

Mis mejores deseos para este 2009

Vaya que ya me había tardado en escribir en mi blog. Las últimas semanas de diciembre estuvieron algo pesadas con mucha chamba y la visita de los suegros que anduvieron aquí para navidad y año nuevo. Pero se terminó el año bien y a pesar de la fuerte crisis económica y otras noticias no tan positivas a nivel mundial, me parece que el 2008 fue un vaso medio lleno.

Tenía algunos temas que les quería platicar pero ya pasó la navidad y no tiene mucho caso. Uno era el por qué le decimos “Santa Clos” y no “San Clos” si se trata de un personaje masculino. Bueno, mejor se los digo porque no me voy a esperar a la siguiente navidad. La razón nada tiene que ver con el género sino con el nombre Sinterklaas, de origen Holandés. Hay más detalles pero no los cubriré ahora.

Por otro lado este blog cumplió ya su primer aniversario y ha tenido buena aceptación, sobre todo en México, España y todo Sudamérica. Por ahí falta arrastrar más seguidores centroamericanos pero estoy seguro que poco a poco me irán encontrando.

A principios de este recién nacido 2009 me fue difícil también escribir ya que los suegros seguían por aquí y había que atenderlos como se merecen. Mi suegro, que para no poner su nombre real utilizaré el nombre “John,” estuvo muy agradecido cuando lo llevamos a visitar un portaviones militar que se encuentra en San Diego.

Mi suegra, que ya entró al mundo tecnológico de Apple, se regaló una nueva computadora Mac y una nueva iPod. Así que por varios días le ayudé a instalar algunos programas, explicarle cómo opera el sistema de Mac (aunque yo uso PC) y a subir muchos CDs de música a su librería de iTunes.

Después tuvimos que dejar muchas cosas listas porque por una semana estaríamos completamente desconectados del mundo en un viaje familiar (pero ahora con mi familia) por el Caribe. Así es, como en mi familia todos vivimos en diferentes lugares, mis papás han llevado a cabo una excelente tradición (que espero continúen por muchos años) de invitarnos a todos a un crucero en año nuevo.

El viaje, además de ser un súper lujo, es una formidable manera de pasar momentos inolvidables con toda la familia unida. A final de cuentas, en la vida lo más importante es la familia. Y al decir “familia” abarco también a los más grandes amigos que considero también como a mis hermanos.

Así que en ese viaje del clan Villarreal, hubo muchas risas, excelentes pláticas, riquísimas comidas, vinos, momentos de reflexión, momentos de mucha paz y tranquilidad, merecidos descansos, y centenares de fotografías para el recuerdo entre otras cosas. En otras palabras, fueron unas súper vacaciones en donde la calidad de vida se apreció en todo su esplendor.

A mi mejor mitad (Katie) y a mí, nos gusta mucho pasar largos ratos sobre el balcón del camarote. Desde ahí disfrutamos la plenitud del Golfo de México, varios atardeceres espectaculares y un bellísimo amanecer sobre el mar en el penúltimo día del viaje. Pero también viajamos por extensos periodos en el mar de la buena lectura.

Pero bueno, ya estamos de regreso y para empezar bien el año ayer anduve de carpintero instalando un escritorio ejecutivo para mi mejor mitad. Me tomó alrededor de 5 horas en terminarlo pero valió la pena. Y si no fuera por la cama que también tenemos ahí para cuando tenemos huéspedes, su oficina parecería la de una directora de una gran empresa.

Por mi parte, mi computadora sigue sobre una mesa plegadiza que vio largas partidas de dominó tiempo atrás, así que a mí me tocará actualizarme después.

En fin, tengo muchas cosas de qué platicarles este año, sobre viajes, arte, expresiones, opiniones, etc. Ya me pondré al corriente con todo lo que quiero compartirles en este blog. Gracias a todos los que me han seguido y a todos ustedes mis mejores deseos para este 2009.

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