El primer debate entre los candidatos a presidente de México finalmente se celebró y para mí la sorpresa de la noche fue la participación de Gabriel Quadri, candidato de Nueva Alianza.
Quadri sobresalió porque supo manejarse bien, muy pocos lo conocían y las expectativas eran muy bajas.
Aunque los otros tres candidatos presentaron sus propuestas, no hubo realmente discusiones entre ellos sobre tales ideas. Al contrario, prefirieron recurrir a las descalificaciones.
¿Quién ganó el debate? Este es el orden que les doy:
1. Gabriel Quadri

En mi opinión fue el candidato más beneficiado en el debate. No solo esta plataforma le sirvió para darse a conocer con más amplitud, sino que además fue el único que se dedicó al 100% a contestar las preguntas y a presentar sus propuestas.
Nunca atacó a nadie, aunque si enfrentó a López Obrador al diferir en dos temas: los subsidios a la gasolina (Quadri argumenta que estos subsidios solo benefician a los más ricos) y los segundos pisos vehiculares (Quadri está a favor que sean de cuota).
Sin embargo, Quadri no me late para presidente porque no es cierto que sea un representante ciudadano; sigue siendo el candidato impuesto por Elba Esther Gordillo. De cualquier manera, su participación inteligente fue una especie de aire fresco ante las descalificaciones tan desgastantes que vimos en los demás oponentes.
2. Andrés Manuel López Obrador
Su estrategia en el debate fue muy clara: exhibir al “verdadero” Peña Nieto. AMLO, sin rodeos, iba a lo que iba.
Teniendo como prioridad secundaria contestar las preguntas del debate, López Obrador se dedicó a repetir hasta el cansancio todo lo malo que representa el candidato del PRI y todo lo bueno que representa su movimiento.
Pero le funcionó, pues junto con los ataques que también le propinó la candidata del PAN, Enrique Peña Nieto se vio arrinconado e incapaz de responder a tanta golpiza.
López Obrador empezó el debate un poco flojo, pero por ahí de su cuarta intervención en adelante tuvo mejor fluidez y alcanzó a aterrizar su mensaje. Sin embargo, se notó que a López Obrador no se le da el formato de 2 minutos de intervención. En varias ocasiones se le acabó el tiempo antes de concluir.
3. Enrique Peña Nieto
Como ya se percibía, y al estar arriba en las encuestas, el candidato del PRI tenía todo que perder y nada que ganar en este debate. Y aunque trató en un principio de enfocarse a presentar sus propuestas, muy pronto fue provocado y no tardó en responder.
Su error en mi opinión fue precisamente haber perdido tanto tiempo defendiéndose a diestra y siniestra de los embistes que recibió durante todo el debate. Parecía que por cada 4 golpes que recibía, apenas alcanzaba a contestar uno y se le acababa el tiempo.
Pero cuando tuvo oportunidad de presentar sus propuestas, a mi parecer lo hizo bien. De hecho tiene buenas propuestas, lo que no tiene es credibilidad.
Peña Nieto seguirá dependiendo de la fuerza de su partido y del manejo de su imagen. Veremos qué tanto le duran estos recursos.
4. Josefina Vázquez Mota
La candidata del PAN sigue sin convencerme. Cuando se habla de que la imagen no lo es todo (porque no lo es), volteo a ver a Josefina y muestra un rostro sereno, pero frío y plano. A “la jefa” le vendría bien una buena dosis de carisma.
Para el debate mostró preparación. Vaya, se notó que la entrenaron bien. Sus segmentos durante el debate fueron firmes, aunque a mi parecer sonaron muy robóticos, casi como si la hubieran programado por computadora.
También de ella sobresalió su ola de ataques contra el candidato del PRI.
Y pienso que ese fue su error, pues todo el arsenal de descalificaciones que detonó ante Peña Nieto terminó por opacar el contenido de sus propuestas.

